El presidente del Principado, Francisco Álvarez-Cascos, tuvo la última palabra sobre si retiraba el proyecto de presupuestos para negociar. Su decisión última de continuar adelante, aunque no tuviese los apoyos suficientes en la Junta para que prosperasen sus cuentas, motivó alguna discrepancia en el seno del Gobierno y del partido, aunque Foro cierra filas y niega cualquier disensión interna.
Sin embargo, en las diferentes conversaciones mantenidas con los grupos parlamentarios, al presidente de la Cámara y secretario general del PP, Fernando Goñi, le “consta” que “todas” las fuerzas políticas -por lo tanto, también Foro- tenían la voluntad de “modificar” ese texto y que fue el propio Cascos quien se opuso, lo que motivó que, finalmente, su proyecto no saliese adelante en la Junta y que haya prórroga presupuestaria.
A preguntas de los periodistas por esas fisuras internas en el seno del Gobierno a causa de la prórroga presupuestaria, el portavoz del grupo parlamentario de Foro, José Antonio Martínez, optó por la negación. “Ni hay discrepancias ni hay fisuras”, aseguró, atribuyendo las palabras de Goñi a “maniobras de distracción” ya que, indicó, siempre hubo “voluntad de diálogo tanto por parte del grupo parlamentario de Foro como de todo el Gobierno”.
Sin embargo, a juzgar por las palabras de Álvarez-Cascos de que “no es verdad que el tiempo lo borra todo” da a entender que el presidente aún sangra por la herida y que no está dispuesto a hacer borrón y cuenta nueva con sus ex compañeros del Partido Popular. Según el presidente, el tiempo sirve para “desenmascar falsedades, comprobar hechos y separar la paja del trigo”.
Esta afirmación la pronunció ayer, en el acto de presentación pública de su libro Gobernanza a tres turnos, una obra que no quiso que se vea como unas memorias pero sí como una “guía” para entender lo ocurrido en Asturias en los últimos dos años y medio, es decir, la división del Partido Popular, el nacimiento de Foro y su llegada al Gobierno. El volumen se divide en crisis, catarsis y génesis.
Cascos, mientras vendía su libro, aprovechó para ir lanzando mensajes dirigidos directamente al PP, al considerar que la realidad política asturiana está viviendo un “momento muy interesante” y que algunos lo “han complicado de un modo poco presentable”. En ese ataque a las fuerzas mayoritarias en la Junta, dado que Foro solo cuenta con 16 diputados de 45, desestimó las mayorías parlamentarias que sostienen a los gobiernos y se refugió en lo que consideró más novedoso de la democracia europea: “La gobernanza para los tratamientos pautados a los problemas reales de los ciudadanos”.
Así, proclamaba que en las elecciones Foro había sido el cauce de una “corriente de rebeldía ante una política fracasada”, criticó que de ésta queden “supervivientes” aludiendo al PP y PSOE, denunciando su “último abrazo” en alusión a los votos en contra de su proyecto de presupuestos e insistió en que se ha prorrogado un presupuesto inservible. Para él es la prueba de la propia debilidad de populares y socialistas al no tener ninguno mayoría para gobernar. “Valen para usar la piqueta pero no para construir un nuevo edificio”, declaró, en el acto en el que estuvo arropado por miembros del Gobierno y de Foro como el consejero d e Presidencia, Florentino Alonso; la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón; el grupo parlamentario de Foro en la Junta, el senador Isidro Martínez Oblanca; o el portavoz en Oviedo, Arturo González de Mesa.
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